Los ingenieros biomédicos de la Facultad de Medicina Dental de la Universidad de Connecticut, desarrollaron recientemente una bio impresora 3D portátil, que podría revolucionar la forma en que se realizan los procedimientos quirúrgicos musculoesqueléticos.


La bio impresora, desarrollada por el Dr. Ali Tamayol, profesor asociado en el departamento de ingeniería biomédica de la Facultad de Medicina Dental, permite a los cirujanos colocar materiales para ayudar al crecimiento celular y de tejidos, directamente en los huesos o músculos debilitados.

 

La bio impresora permite a los cirujanos colocar materiales para ayudar al crecimiento celular y tisular, directamente en los huesos o músculos debilitados
La investigación de Tamayol fue publicada recientemente en la revista American Chemical Society.

"La impresora es robusta y permite el llenado aditivo adecuado de la cavidad con estructuras fibrilares en los que las fibras se asemejan a la arquitectura del tejido nativo", dice Tamayol.

El material de la bio impresora se adhiere con precisión a los tejidos circundantes de la lesión e imitan las propiedades del tejido existente, eliminando la necesidad de suturas.

Los métodos actuales para la cirugía reconstructiva han sido en gran medida inadecuados en el tratamiento de la pérdida muscular. Como resultado, la tecnología de impresión 3D se ha convertido en una nueva solución para ayudar a reconstruir el músculo.

El Dr. Indranil Sinha, cirujano plástico del Hospital “Brigham and Women” de Harvard, se unió a Tamayol en este estudio de investigación. Con experiencia en el tratamiento de lesiones musculares, Sinha dice que "una buena solución actualmente no existe para pacientes que sufren pérdida muscular. El material impreso personalizable establece las bases para un nuevo paradigma de tratamiento que puede mejorar la atención de nuestros pacientes con trauma”.

La tecnología de bio impresión 3D no está exenta de problemas. La implantación exitosa del material basado en hidrogel requiere que se imprima un biomaterial muy específico que se adhiera al sitio dañado. Si bien los materiales bio impresos en 3D imitan a las células musculoesqueléticas, estos se han creado in vitro, aún no se han utilizado con éxito en un sujeto real.

Sin embargo, la solución de Tamayol soluciona el problema. La bio impresora de Tamayol imprime hidrogeles a base de gelatina, conocidos como "bio enlace", que han demostrado ser efectivos para adherirse a zonas dañadas de ratones con lesiones por pérdida muscular. Los ratones mostraron una mejora significativa en la hipertrofia muscular después de la terapia de Tamayol.

"Esta es una nueva generación de impresoras 3D que permite a los médicos imprimir directamente dentro del cuerpo del paciente", dijo Tamayol. "Lo mejor de todo es que este sistema no requiere la presencia de sofisticados sistemas de imagen e impresión".

Tamayol y Sinha han presentado una patente sobre esta tecnología para el tratamiento de lesiones musculoesqueléticas.Tamayol también desarrolló recientemente un "vendaje inteligente" para ayudar a la atención clínica de personas con heridas crónicas.

Esta investigación ha sido financiada por los Institutos Nacionales de Salud y el Centro para la Innovación de Trauma The Gillian Reny Stepping Strong.


Por: Courtney Chandler - Facultad de Medicina Dental Universidad de Connecticut


Fuente: UConnToday

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